En una declaración citada por la OMC, el gobierno chino argumentó que dichas medidas parecen ser incompatibles con las obligaciones de Estados Unidos bajo el acuerdo que llevó a la creación del organismo comercial.
No obstante, es poco probable que esta acción tenga resultados concretos a menos que China y Estados Unidos encuentren un punto de acuerdo para resolver la disputa a través del sistema de solución de controversias de la OMC.
Previamente, tras su reelección, Trump impuso un arancel del 10% a los productos chinos, lo que llevó a Beijing a responder con tarifas dirigidas a las importaciones estadounidenses de energía, automóviles y piezas de maquinaria.