La fuerza especial de Narathiwat emitió una orden que prohíbe a los residentes abandonar sus viviendas entre las 21:00 y las 5:00 horas. De forma paralela, el general Norathip Poinok, comandante de la Cuarta Zona Militar, ordenó a las unidades mantenerse en estado de alerta operativa permanente y extremar las medidas de seguridad en las zonas fronterizas del sur del país.
Las nuevas disposiciones obligan a someter a controles e inspecciones rigurosas a personas, vehículos y mercancías que crucen la frontera entre Tailandia y Malasia, sin distinción entre ciudadanos tailandeses, extranjeros ni actividades comerciales. Asimismo, se ha consolidado la presencia de las fuerzas de seguridad en todas las estaciones de servicio y en las infraestructuras energéticas estratégicas de la región, con el objetivo de garantizar plenamente la seguridad de la población.
Según una evaluación preliminar de los organismos de seguridad, la cadena de atentados ocurridos en la madrugada del 11 de enero podría estar vinculada al contexto de las elecciones locales, más que a acciones terroristas dirigidas a causar víctimas masivas. Los informes iniciales registraron un solo herido; no obstante, la cifra ha sido actualizada posteriormente a cuatro personas, entre ellas un agente de policía y tres civiles.