El portavoz del secretario general de las Naciones Unidas, Stéphane Dujarric, declaró la víspera que la organización reitera su llamamiento urgente al cese inmediato de las hostilidades, a la protección efectiva de la población civil y a la garantía de un acceso humanitario seguro, rápido y sostenido que permita la entrega de ayuda a quienes la necesitan.
En Sudán, un ataque con drones perpetrado este martes contra la ciudad de El Obeid, capital del estado de Kordofán, causó la muerte de 13 civiles, entre ellos varios niños.
De forma paralela, en la provincia congoleña de Ituri, los enfrentamientos registrados desde principios de diciembre de 2025 han provocado al menos 25 víctimas mortales entre la población civil y han dejado más de 40 personas heridas.
Según datos de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de los Asuntos Humanitarios, entre el 25 de octubre de 2025 y el 4 de enero de 2026 unas 68.000 personas fueron obligadas a abandonar sus hogares en estas zonas para buscar refugio en lugares más seguros.