La medida es la última señal de una guerra comercial en rápida expansión, mientras Trump cumple su promesa de campaña de imponer amplios aranceles a los aliados y rivales de Estados Unidos.
Las estadísticas muestran que aproximadamente el 50% de los automóviles vendidos en Estados Unidos son de producción nacional.
De los automóviles que importa el país norteamericano, aproximadamente la mitad provienen de México y Canadá, y el resto proviene de otros importantes países productores de automóviles, encabezados por Japón, Corea del Sur y Alemania.
En 2024, Estados Unidos importó alrededor de 8 millones de automóviles y camiones ligeros nuevos, con un valor total superior a los 240 mil millones de dólares.
Los expertos dicen que un arancel amplio impuesto a todos los automóviles importados tendría un impacto de largo alcance en la industria automotriz mundial.