La subsecretaria enviada especial del presidente de Estados Unidos para Oriente Medio, Morgan Ortagus, afirmó que su país continúa dispuesto a entablar negociaciones formales con Irán, aunque condicionadas a la disposición de Teherán para mantener un diálogo directo, sustancial y significativo.
Recalcó, asimismo, que la Administración del presidente Trump ha sido tajante al señalar que no puede permitirse el enriquecimiento de material nuclear dentro de Irán, uno de los principales puntos de desacuerdo entre ambas partes.
Por su parte, el embajador de Irán ante la ONU, Amir Saeed Iravani, aseguró que su país sigue apostando por el diálogo basado en principios y por negociaciones genuinas. En ese contexto instó a Francia, el Reino Unido y Estados Unidos a “revertir la situación y adoptar medidas concretas y creíbles que permitan restablecer la confianza”.
Iravani reiteró además el compromiso de Irán con los principios fundamentales del acuerdo nuclear de 2015, conocido como el Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC), en virtud del cual Teherán aceptó limitar su programa nuclear a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales.
Durante la misma sesión el representante permanente de Rusia ante las Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, declaró que Moscú está dispuesto a respaldar cualquier esfuerzo auténtico orientado a encontrar una solución política a la cuestión nuclear iraní.