Al hablar ayer en una reunión con jefes de agencias estatales en Teherán sobre las sanciones estadounidenses, Masoud Pezeshkian afirmó que Irán está listo para el diálogo, pero no aceptará ninguna presión.
Subrayó que Estados Unidos no puede recrudecer las sanciones y a la vez exigir que Irán se siente en la mesa de negociaciones.
A principios de febrero de 2025, el presidente estadounidense, Donald Trump, reactivó la campaña de “máxima presión” contra Irán, incluidas medidas para reducir a cero las exportaciones de petróleo del país persa, volviendo a aplicar la dura política hacia Irán que se había implementado durante su primer mandato.
Estados Unidos ha impuesto dos paquetes de sanciones a decenas de personas, empresas y corredores acusados de facilitar el envío al exterior de millones de barriles de crudo iraní.