La medida, de aplicación inmediata desde este viernes, implica el rechazo de todos los expedientes presentados por ciudadanos afganos, entre ellos las solicitudes de residencia especial.
La decisión se adoptó tras el tiroteo ocurrido el miércoles en Washington D. C., perpetrado por un ciudadano afgano, exagente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), contra dos miembros de la Guardia Nacional, incidente que dejó un fallecido.