El jefe de la diplomacia norteamericana subrayó que las acciones de China "socavan la paz y la estabilidad regionales" y subrayó los "férreos compromisos de Estados Unidos con Filipinas en virtud de su Tratado de Defensa Mutua".
En la conversación, los dos titulares también intercambiaron puntos de vista sobre cómo implementar los resultados logrados de los recientes contactos de alto nivel entre ambas naciones sobre temas de interés común.
Previamente, el Departamento de Estado de Estados Unidos declaró que los barcos chinos atacaron con cañones de agua, y bloquearon los barcos filipinos de una manera peligrosa e intencional, que pone en peligro la vida de los soldados filipinos. "Este es un acto imprudente, que amenaza la paz y la estabilidad en la región”, consideró Blinken.