El mundo en 2025: Movimientos hacia un nuevo orden

Quang Dung
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(VOVWORLD) - El 2025 ha sido un año de cambios cruciales en la política mundial, en el que las tensiones geopolíticas y económicas ponen de manifiesto los movimientos hacia un nuevo orden económico y de seguridad con muchos aspectos impredecibles.
El mundo en 2025: Movimientos hacia un nuevo orden - ảnh 1Foto de ilustración: VGP

El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca para un segundo mandato presidencial el 20 de enero de 2025 puso en marcha un año de agitación política global. Hasta finales de 2025, Estados Unidos siguió siendo el centro de atención, con pasos peligrosos en el Mar del Caribe que aumentan las tensiones con Venezuela y con las controvertidas declaraciones de Trump respecto a que su país debe apropiarse de Groenlandia, un territorio autónomo del Reino de Dinamarca.

Impacto de Estados Unidos

El regreso de Trump a la presidencia ha tenido un profundo impacto en las relaciones internacionales este año, ya que la primera potencia mundial ha realizado cambios históricos en su política exterior en todos los ámbitos.

En cuanto a la paz y la seguridad globales, la nueva administración estadounidense cambió por completo su enfoque en el conflicto entre Rusia y Ucrania, reanudando el diálogo con Moscú y retirando gradualmente la ayuda económica y militar a Kiev para presionar a las partes a encontrar una solución que ponga fin a las hostilidades.

Si bien el nuevo enfoque aún no ha dado resultados concretos, ha abierto oportunidades para la búsqueda de la paz a través de la diplomacia y, lo más importante, ha evitado la escalada de la confrontación entre Rusia y Occidente.

Mientras tanto, en Oriente Medio la intervención estadounidense contribuyó a lograr un alto el fuego entre Israel y Hamás en la Franja de Gaza, pero también complicó la cuestión nuclear iraní cuando Washington y Tel Aviv participaron en ataques contra instalaciones nucleares iraníes a finales de junio.

Sin embargo, el mayor impacto de estos cambios radica en la guerra comercial, cuando Donald Trump impuso elevados aranceles recíprocos a la mayoría de los países, incluidos sus aliados.

Esta política no solo generó la mayor conmoción comercial en el mundo en décadas, sino que también afectó a las cadenas de suministro globales, estableciendo gradualmente un nuevo orden económico más impredecible.

Rebecca Lissner, experta en política exterior estadounidense del Consejo de Relaciones Exteriores (CFR), comentó: “2025 podría considerarse un año de disrupción en la política exterior del presidente Donald Trump. Esto comenzó a principios de año cuando disolvió la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, USAID, y luego este fenómeno se extendió a otras áreas políticas. Presenciamos lo que se denominó el ‘Día de la Liberación’ el 2 de abril, cuando Donald Trump impuso aranceles históricamente altos, no solo a sus adversarios, sino también a sus aliados y socios, lo que desencadenó una guerra comercial que continúa hasta la fecha”.

Los grandes cambios en Estados Unidos y su impacto en el mundo se reflejan con mayor claridad en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional, publicada el 4 de diciembre, que señala un importante reajuste de las prioridades estratégicas del país para el próximo período.

¿Qué nos espera en 2026?

Las disputas entre Estados Unidos y Dinamarca sobre el destino de Groenlandia, la escalada de tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, el estancamiento en las negociaciones Rusia - Ucrania, y los aranceles de represalia de China y de la Unión Europea (UE) en los últimos días del presente año sugieren que el mundo seguirá entrando en 2026 con mucha incertidumbre.

La acelerada implementación por parte de Washington de su nueva estrategia de seguridad nacional, que considera el hemisferio occidental como una zona inviolable de interés estadounidense, podría convertir algunas áreas en puntos candentes en 2026. Mientras tanto, las perspectivas del fin del conflicto entre Rusia y Ucrania y la implementación de la fase 2 del plan de paz en Gaza también enfrentan grandes desafíos.

De acuerdo con Neil Melvin, director de Seguridad Internacional del Instituto Real de Servicios Unidos para Estudios de Defensa y Seguridad (RUSI), del Reino Unido, tres tendencias globales principales seguirán dominando el 2026: la creciente inestabilidad global, las divisiones y conflictos regionales en aumento, y el mayor riesgo de confrontación directa entre las principales potencias.

Más preocupante aún es el posible surgimiento de nuevos puntos críticos en el mundo, mientras que los conflictos de 2025 y de los años anteriores siguen sin resolverse.

“El 2025 se caracterizó por una mayor inestabilidad y conflicto, y creo que estamos presenciando la convergencia de tres tendencias principales del presente año para el 2026. Una de ellas es el creciente distanciamiento del mundo de la paz y la estabilidad, que perduró desde la década de 1980 hasta la Primavera Árabe. Esta es una tendencia global, y lo que la pone de relieve es el fin de la Pax Americana, lo que significa el declive del papel de Estados Unidos en la defensa de la paz, principalmente a través de las Naciones Unidas”, opinó Melvin.

En este contexto, los observadores creen que un evento clave en el primer semestre de 2026, que podría tener un impacto significativo en el resto del año, es la visita a China de Trump, prevista para el primer trimestre.

Esta visita definirá una nueva relación entre Estados Unidos y China y podría clarificar aún más el mecanismo del G2 mencionado por el actual inquilino de la Casa Blanca, mediante el cual ambos países dejarían de lado temporalmente sus desacuerdos estratégicos para coordinar las relaciones globales, no solo en geopolítica y economía, sino también en tecnología.

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