Vista del reactor de investigación de agua pesada en Arak, distrito de Khondab, provincia de Markazi (Irán). (The Times of Israel/VNA) |
En una carta dirigida al Consejo de Seguridad los tres países reafirmaron su “compromiso de emplear todas las herramientas diplomáticas disponibles para impedir que Irán desarrolle armas nucleares” y confiaron en que Teherán formule antes de finales de septiembre compromisos que permitan aplazar la aplicación de medidas.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, celebró la decisión y aseguró que Washington está dispuesto a cooperar directamente con Irán para alcanzar una solución “pacífica y duradera”.
Teherán, en cambio, calificó la iniciativa de “infundada e ilegal”. Su ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, advirtió de una “respuesta contundente” si las sanciones se reactivan.