Según el decreto, la medida busca garantizar la preservación de dichos fondos para servir a los intereses de la política exterior estadounidense.
La enmienda está destinada a bloquear cualquier forma de embargo, fallo judicial, orden administrativa, derecho de posesión, ejecución, incautación de bienes u otros procedimientos legales contra el denominado Fondo de Depósitos de Gobiernos Extranjeros. Asimismo, prohíbe estrictamente toda transferencia de fondos o transacciones relacionadas con este fondo, salvo autorización expresa, y sustituye a todas las órdenes ejecutivas anteriores vinculadas al bloqueo o la gestión del mismo.
El mismo día, el Departamento de Estado de Estados Unidos instó a sus ciudadanos a abandonar Venezuela de inmediato, tras la reanudación de los vuelos internacionales. La Oficina de Asuntos Consulares elevó el nivel de alerta para los viajes a ese país sudamericano al nivel 4, el más alto, al considerarlo “extremadamente peligroso”.
Mientras tanto, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, se comprometió a materializar el objetivo de repatriar al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Durante un acto comunitario en el estado de Miranda, Rodríguez afirmó: “El pueblo venezolano está en el poder, y existe un gobierno, el del presidente Nicolás Maduro”, e hizo un llamado a la unidad para garantizar la paz, la estabilidad y el futuro del país.