Según Fernández, La Habana utilizará los mecanismos de cooperación bilateral existentes para solicitar a Estados Unidos información sobre las personas involucradas en el incidente, los medios empleados y otros detalles necesarios para la investigación. Fernández también reafirmó el compromiso absoluto de La Habana con la lucha contra todas las formas de terrorismo.
Afirmó que los esfuerzos antiterroristas de Cuba son plenamente compatibles con el derecho internacional y constituyen una parte crucial de su estrategia de defensa nacional, orientada a proteger su soberanía, seguridad, la vida y el bienestar de su pueblo.