La historia ha demostrado que para que las relaciones bilaterales progresen, hay que basarse en el derecho internacional y no en la hostilidad, las amenazas y la coerción económica, dijo el estadista.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel. (Foto: Sputnik/Sergey Bobylev/Pool via REUTERS) |
Ese mismo día, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, anunció que su gobierno está dispuesto a actuar como mediador para promover el diálogo entre Estados Unidos y Cuba, siempre que ambas partes estén de acuerdo.
La declaración del líder cubano y la propuesta de la jefa de Estado mexicana se produjeron en un contexto de tensión en las relaciones entre Washington y La Habana debido a los recientes acontecimientos en la región, en particular tras el arresto del presidente venezolano, Nicolás Maduro, por parte de las fuerzas estadounidenses.
Entre tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó a Cuba a llegar pronto a un acuerdo con su país, al tiempo que advirtió que el flujo de petróleo y efectivo de Venezuela a la isla podría paralizarse.