El Pontífice envió sus felicitaciones a más de 2.000 millones de personas que celebran el nuevo año según el calendario lunar tradicional, principalmente en China, Corea, Vietnam y varios países del Sudeste Asiático. Asimismo, expresó su deseo de que esta festividad se convierta en una oportunidad para proyectar un futuro compartido y consolidar la paz y la prosperidad entre los pueblos.