Inaugurado en 1989, este evento anual se ha convertido en una cita obligada a principios de año en la capital francesa. Junto a numerosas comunidades asiáticas, artistas de las Antillas Francesas y la Guayana Francesa también participaron con vibrantes danzas caribeñas, mostrando la diversidad cultural de Francia.
En este contexto multicultural, la delegación vietnamita dejó una profunda impresión. Las demostraciones de artes marciales tradicionales, los desfiles de la túnica Ao dai y las danzas folclóricas cautivaron al público, poniendo de relieve la creciente presencia de la cultura vietnamita en la vida cultural de París.
Además de promover la identidad nacional, la participación vietnamita ayuda a ofrecer al público francés una mejor comprensión de las tradiciones asiáticas del Año Nuevo Lunar, centradas en valores universales como la familia, el reencuentro y la renovación.