Según la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA), la maniobra se inscribió en una evaluación de la sostenibilidad, la eficacia y el funcionamiento de la capacidad de disuasión bélica del país, así como en la verificación del nivel de preparación combativa del sistema de armas hipersónicas.
El líder norcoreano, Kim Jong Un, supervisó el ejercicio y reiteró que la tarea de mantener y ampliar una capacidad de disuasión nuclear sólida y fiable reviste una importancia estratégica fundamental.
Expresó, asimismo, su confianza en que las fuerzas de misiles continúen cumpliendo con disciplina férrea su misión de actuar como un escudo fiable para salvaguardar la soberanía y la seguridad nacionales.
De acuerdo con la KCNA, los misiles hipersónicos, lanzados desde el distrito de Ryokpho, en Pyongyang, en dirección noreste, alcanzaron objetivos situados a unos 1.000 kilómetros de distancia, en aguas del mar Oriental de la península de Corea.