De acuerdo con el comunicado oficial, la fuerza iraní lanzó 230 vehículos aéreos no tripulados y 40 misiles. Entre los blancos se encuentran la base estadounidense en Erbil (Iraq), la base aérea Ali Al Salem y el campamento Arifjan, en Kuwait. El IRGC subrayó que estas acciones constituyen únicamente “los primeros pasos contundentes” de su campaña de represalia contra Estados Unidos e Israel.
El mismo día, el cuerpo militar afirmó haber tomado el control total del estrecho de Ormuz, enclave estratégico para el transporte mundial de petróleo y fertilizantes. Asimismo, advirtió de que cualquier embarcación que intente cruzar esa vía marítima podría ser objeto de ataques con misiles o drones iraníes.
Por su parte, el Ejército de Israel confirmó que su fuerza aérea completó una nueva oleada de bombardeos contra decenas de centros de mando y seguridad iraníes en Teherán. Entre los objetivos alcanzados figuran instalaciones de seguridad interna y posiciones de la fuerza paramilitar Basij.