Según las estadísticas oficiales, la urbe sureña cuenta actualmente con más de 4.700 embarcaciones pesqueras, de las cuales más del 60 % corresponde a buques de 15 metros de eslora o más, dedicados a la pesca de altura.
Líderes de Ciudad Ho Chi Minh desplieguan el modelo "desayunos con pescadores" para difundir las leyes relacionadas con el sector pesquero. (Foto: Luu Son/VOV) |
Gracias a la actuación decidida de las autoridades a todos los niveles, el 100 % de las embarcaciones que entran y salen de los puertos locales realiza ya la trazabilidad del origen de los productos pesqueros mediante sistemas electrónicos, mientras que más del 98 % ha instalado dispositivos de seguimiento por satélite (VMS).
De acuerdo con Pham Thi Na, subjefa del Servicio municipal de Agricultura y Medio Ambiente, las autoridades locales están llevando a cabo una revisión exhaustiva de todas las embarcaciones que no cumplen los requisitos legales, en particular aquellas que carecen de licencia de pesca, con el objetivo de incorporarlas de manera estricta al sistema de gestión.
Paralelamente, se ha encomendado a la Guardia Fronteriza el refuerzo de los controles para impedir que los buques no habilitados salgan a faenar o abandonen los puertos, al tiempo que se intensifican las labores de supervisión en las zonas costeras.
En referencia a estos esfuerzos, Nguyen Minh Tam, vicepresidente del Comité Popular de la comuna de Long Hai, señaló: “Nos centramos en reforzar la labor de sensibilización, así como en intensificar la inspección, la supervisión y la gestión, especialmente de las embarcaciones que no reúnen las condiciones legales, incluidas las conocidas como buques ‘tres sin’. Asimismo, trabajamos de forma coordinada con los puertos para controlar el origen de los productos pesqueros que ingresan, garantizando el estricto cumplimiento de la normativa sobre pesca INDNR”.
Ciudad Ho Chi Minh mantiene de manera eficaz diversos modelos de comunicación y concienciación, entre ellos la iniciativa “Café matutino con los pescadores”, concebida para conocer de primera mano las inquietudes, dificultades y aspiraciones del sector.
A través de estas acciones, la metrópolis sureña aspira a movilizar a la comunidad pesquera para que, junto con el conjunto del país, contribuya a lograr cuanto antes el levantamiento de la tarjeta amarilla impuesta por la Comisión Europea, avanzando hacia un desarrollo sostenible y responsable del sector pesquero.