La etnia Dao Rojo preserva la fabricación tradicional de papel en combinación con el tejido de cortinas

Thiều Nghiệp & Thu Hằng
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(VOVWORLD) - “Sành Phìn mành tráng” es un apodo cariñoso usado por la gente de la etnia Dao Rojo residente en la provincia norteña Ha Giang para referirse a Lo Sanh Phin, el único artesano de esta comunidad en la aldea de Thanh Son, del distrito de Bac Quang. Durante décadas, creando cortinas con diligencia, ha preservado el oficio de tejer cortinas recubiertas con papel tradicional de su etnia. 

“Antes, cada vez que se rompían las cortinas de papel, la gente venía a mi casa para pedirme que las arreglase. Pero después de que mi tío envejeciera y se debilitara, él no pudo mantenerlo más, por lo tanto, me pasó el trabajo y lo he hecho durante más de diez años hasta el momento”.

La etnia Dao Rojo preserva la fabricación tradicional de papel en combinación con el tejido de cortinas  - ảnh 1Lo Sanh Phin tira con cuidado de la aguja de tejer hacia abajo.

Ese es lo que compartió Lo Sanh Phin, el único artesano de la etnia Dao Rojo en la aldea de Thanh Son que actualmente mantiene el oficio de tejer cortinas recubiertas de papel en la localidad

Según Phin, el papel se asocia con la cultura religiosa de la comunidad étnica Dao y se usa a menudo en ocasiones para rezar por la paz, o durante las vacaciones y el Año Nuevo Lunar (Tet). La fabricación de papel se encuentra estrechamente ligada al oficio de creación de cortinas. Tejer estores recubiertos de este material no es tan sencillo como producir algunos artículos de la vida diaria, sino que requiere de meticulosidad en cada etapa. Se necesitan unos 5 días para completar una cortina recubierta de esta manera.

El principal material utilizado para crear este producto es la madera del árbol Vầu (un género de bambú) que crece de forma natural. Después de cortar los tallos, se elige una caña con una longitud de 85 a 90 centímetros de largo y se la divide por la mitad para remover el núcleo y utilizar sólo la parte exterior.  

El marco para el tejido, de forma rectangular, de 90 centímetros de largo y 30 centímetros de ancho, está hecho de 2 listones de madera colocados horizontalmente sobre 2 tableros paralelos del mismo material. El tablero está ligeramente elevado para crear una pendiente moderada. Los artesanos meten cada aguja de tejer en un pequeño tubo de bambú, para pasarla con los dedos a través de la fila de hilos a fin de crear un tejido escalonado. Después de pasar cada aguja de tejer, retiran el tubo de bambú, tiran suavemente de ésta hacia abajo y giran el tornillo para que el marco de tejer se estire. Este proceso se repite sucesivamente hasta que la cortina tenga un ancho de 30 centímetros para proceder a la etapa de refuerzo.

Como una de las familias que han mantenido la fabricación de papel tradicional durante cuatro generaciones, Trieu Thi Mui, radicada en la aldea de Thanh Son, exaltó la calidad de los productos de Lo Sanh Phin, especialmente en cuanto a los precios, si se lo compara a otros similares en el mercado que suelen variar de 1,8 a 2,2 millones de dongs (de 78,2 a 95,6 dólares) por cada uno.

La etnia Dao Rojo preserva la fabricación tradicional de papel en combinación con el tejido de cortinas  - ảnh 2Lo Sanh Phin seca cuidadosamente cada cortina recubierta con papel tradicional antes de usarla.

La mujer dijo lo siguiente: “Antes, mi familia compraba cortinas revestidas de papel tradicional en el mercado, pero su uso era inconveniente. El problema radicaba en el tamaño de los productos, pues no son tan estrechos como los de Sanh Phin. En segundo lugar, las cortinas tejidas en forma circular son difíciles de usar. Ahora, utilizamos las cortinas de Sanh Phin porque son muy buenas y sólo las reemplazamos cada 2 o 3 años mientras el precio es de sólo 800 mil dongs por cada una”.

Gracias a la venta de estas cortinas, a sólo 800 mil dongs (unos 34,8 dólares) por cada una, Sanh Phin puede ganar adicionalmente de 2,8 a 3,5 millones de dongs (de 121,8 a 152,2 dólares) al mes. Sin embargo, a este hombre no le importan mucho estos ingresos y lo que más le interesa en la actualidad es traspasar el secreto del oficio a las generaciones posteriores.

Sanh Phin manifestó: “A la edad de 70 años, tengo muchas ganas de transmitir la profesión a mis hijos y nietos, pero hasta ahora son pocas las personas a las que realmente les apasiona este trabajo porque requiere de meticulosidad. Hace unos años, los hijos de la familia comenzaron a aprender este oficio”.

Es así que, en la provincia de Ha Giang, el legado de este oficio recae única y exclusivamente en el artesano Lo Sanh Phin en la aldea de Thanh Son. En este sentido, para preservar y promover también la fabricación de papel tradicional, un material que ha existido en esta comunidad durante siglos, es necesario promover políticas específicas para alentar y motivar a los artesanos a seguir el ejemplo de Lo Sanh Phin para contribuir a preservar la identidad cultural de los Dao Rojo.  

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