Victoria ante jemeres rojos: Símbolo de solidaridad Vietnam-Camboya

Lê Phương
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(VOVWORLD) - Este 7 de enero se cumplieron 40 años de la triunfal defensa de la frontera del suroeste de Vietnam y de la victoria sobre el régimen genocida de Pol Pot, que salvó al pueblo camboyano de la barbarie. Ese acontecimiento fue validado por el legítimo derecho del pueblo vietnamita de defender su patria y constituyó un gesto de solidaridad con la vecina nación del suroeste.
Victoria ante jemeres rojos: Símbolo de solidaridad Vietnam-Camboya - ảnh 1 Phnom Penh fue totalmente liberada el 7 de enero de 1979 (Foto de archivo: VNA)

El 7 de enero de 1979, los pueblos de Vietnam y Camboya celebraron la victoria ante el régimen de los jemeres rojos, una gesta que permitió proteger la frontera suroeste de Vietnam y acabar con uno de los episodios más trágicos en la historia del vecino país.

Defensa nacional y responsabilidad internacional

En abril de 1975, las guerrillas camboyanas que lideraban Pol Pot e Ieng Sary llevaron a cabo una guerra de hostigamiento contra la República Jemer y luego crearon en ese pacífico país los llamados “campos de la muerte”. Realizaron invasiones y matanzas también en el territorio vietnamita a lo largo de la frontera compartida en el suroeste.

Ante la crueldad de los invasores, el Partido Comunista y el Estado de Vietnam mantuvieron las políticas de paz y amistad hacia Camboya, pero las agresiones persistieron y la indignación creció en el seno del pueblo vietnamita. En respuesta a un llamamiento del Frente de Unidad Nacional para la Salvación de Kampuchea, Vietnam intervino en los acontecimientos e intervino en el conflicto para impedir el resurgimiento de los jemeres rojos. Muchos combatientes voluntarios vietnamita sacrificaron sus vidas para salvar al pueblo camboyano, un gesto que evidenció la responsabilidad internacional y la solidaridad de Vietnam con otros pueblos y se convirtió en un símbolo de la hermandad entre los dos países.

Trieu Xuan Hoa, Héroe de las Fuerzas Armadas Populares de Vietnam y exjefe del Mando de la séptima Zona Militar del Ejército Popular, dijo: “En aquellos momentos padecíamos hambre, pero ayudamos a los camboyanos con todas las condiciones posibles. Les proporcionamos alimentos y casas. Junto con los combatientes vecinos, movilizamos y realizamos reclutamientos para crear una fuerza revolucionaria en Camboya. Durante el tiempo en que convivimos y trabajamos juntos, percibimos la hermandad y el patriotismo de los compañeros camboyanos.”

Hito histórico en las relaciones Vietnam-Camboya

Vietnam logró el 31 de diciembre de 1978 la independencia de los territorios ocupados por los genocidas. A petición del país vecino, envió soldados voluntarios para ayudar a las fuerzas armadas revolucionarias de Camboya. El 7 de enero de 1979, Phnom Penh, la capital, fue totalmente liberada, marcando un hito en la lucha histórica del pueblo camboyano contra el régimen genocida. Al intervenir en un acto conmemorativo por el 40 aniversario de esa victoria, efectuado el 4 de enero en Hanói, el primer ministro vietnamita, Nguyen Xuan Phuc, dijo: “Para Vietnam, el triunfo por la defensa de la frontera del suroeste del país atestigua su indomabilidad y su férrea voluntad para salvaguardar la Patria, a la vez que expresa el internacionalismo noble, la vecindad tradicional y el apoyo genuino del Partido Comunista, el Estado, el Ejército y el pueblo de Vietnam hacia el Reino jemer.”

Muchos vietnamitas sacrificaron sus vidas por ese gesto de solidaridad, lo que les granjeó el respeto de las nuevas generaciones en los dos países. El presidente del Parlamento camboyano, Heng Samrin, dijo que los sacrificios de los voluntarios vietnamitas en los campos de batalla camboyanos fueron un gesto supremo de fraternidad y humanismo. Por su parte, el primer ministro Hun Sen reconoció que sin la ayuda de Vietnam el pueblo camboyano no habría podido conquistar la libertad en tan poco tiempo. Mientras, el vicepresidente del Senado y presidente honorífico del Consejo Nacional del Frente de Unidad y Desarrollo de la Patria de Camboya, Tep Ngorn, señaló: “En nombre del Parlamento, el Senado, el Gobierno, el Frente de la Patria y el pueblo de Camboya, quisiera expresar mi profundo agradecimiento a Vietnam por sus enormes sacrificios en la lucha anti-genocida y por recuperar la paz en nuestro territorio. Merced a sus enormes apoyos, Camboya salió del periodo más oscuro de su historia para avanzar como un país soberano, pacífico, unificado y de desarrollo estable en todos los campos.”

El triunfo del 7 de enero de 1979 es un símbolo del internacionalismo noble y del auténtico patriotismo del Partido Comunista y el Estado de Vietnam. Y un permanente monumento a la hermandad entre Vietnam y Camboya.

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